HOMESCHOOLING DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS

DAVID KORNEGAY (Artículo publicado en el Boletín Crecer Sin Escuela número 9 de invierno de 2002)

Yo estoy vinculado a la enseñanza de idiomas en España desde hace 25 años y tengo mi propia academia desde hace 14; he visto ya varias generaciones de alumnos madurar. Desde hace tiempo, vengo dando vueltas a un tema del que casi no puedo hablar con otros profesores, pero a lo mejor halla más resonancia en esta lista.

Desde el "boom" del inglés en los años ochenta, se ha montado una industria cada vez más competitiva en torno a la enseñanza del inglés. Hay academias en cada barrio y pueblo, se habla de potenciar la enseñanza del inglés en los colegios públicos, y la escuela infantil o colegio de pago que no se defina "bilingüe" prácticamente tiene que cerrar. Últimamente, parece que hay una carrera para ver quien puede rebajar más la edad mínima para aceptar alumnos. Tradicionalmente, las academias pedían que los niños tuviesen por lo menos nueve años para empezar, pero ahora muchas escuelas ofrecen clases para niños de cuatro. Cuando los partidos políticos están faltos de votos, hablan de empezar antes con el inglés en el colegio. Parece que todo el mundo está de acuerdo que cuanto más tiempo el niño esté sentado en una clase de inglés, mejor. Los padres creen que su niño tiene una oportunidad que ellos no tuvieron y además son tres horas más a la semana que no lo tienen que aguantar, las academias se han dado cuenta de que, "The early bird gets the worm" (el primer pájaro en llegar se come al gusano), los políticos están contentos con los votos que reciben y los profesores tienen más puestos de trabajo. Todo el mundo está contento con el negocio. Hay sólo un pequeño problema: los niños pequeños no aprenden una lengua extranjera en una clase.

Las clases de idiomas son prácticamente una pérdida de tiempo antes de los diez años. Cuando los padres me traen niños de cinco o seis años, intento convencerles que sería mejor esperar. Mis compañeros en la industria podrían decir con cierta razón que soy mal comerciante: "Cuando te compran, vende". Pero también es mal negocio tener que explicar a los padres que su hijo de diez (que lleva desde los cinco viniendo a clase) va a estar en una clase con otros niños de la misma edad que nunca han estudiado inglés porque su nivel es prácticamente el mismo.

¿Y qué de la sabiduría popular que dice que un niño aprende otro idioma con mucha facilidad? Cuando existe un ratio profesor-alumno de 1:1 durante muchas horas a la semana, un niño pequeño empieza a hablar de forma natural y con un acento perfecto en un tiempo sorprendentemente corto. Este ratio de un profesor por alumno no existe en ninguna escuela porque no es negocio. Un niño aprende cuando puede conversar en otro idioma todos los días con sus padres o los niños de la calle.

Esto me lleva a pensar que si el único método de enseñanza de idiomas para niños pequeños es el conversacional, ¿no será éste el método más eficaz para las otras áreas de conocimiento?