Stevens, Mitchell L., Kingdom of Children, Princeton University Press, 2001.
DAVID KORNEGAY
Quería hablaros acerca de un libro que acabo de leer acerca del movimiento de enseñanza en casa en los Estados Unidos. Los libros del principio del movimiento como los de Ivan Illich y John Holt son más teóricos y subjetivos. Ahora empiezan a salir libros sistemáticos de investigación como "Kingdom of Children". Se puede conseguir en http://www.amazon.co.uk/ (desafortunadamente sólo en inglés).
Mitchell L. Stevens, profesor de sociología de Hamilton College, ha estudiado el movimiento de homeschooling en los EE.UU. durante 10 años. Su libro, Kingdom of Children, es un trabajo serio de investigación en que examina el movimiento desde el punto de vista sociológico.
Stevens explica el hecho de que la política educativa en los Estados Unidos esté descentralizada ha favorecido al movimiento de enseñanza en casa. En los principios del movimiento, si una familia tenía problemas legales en un estado, siempre podía mudarse a otro estado donde la ley era más flexible. Los homeschoolers forman parte de la tradición americana de escepticismo hacia las autoridades establecidas. Después de los años 60, los americanos están sensibilizados al hecho de que las autoridades políticas y los responsables en temas de educación pueden usar el poder de forma abusiva.
Las familias que enseñan a sus hijos en casa suelen tener un nivel educativo y económico ligeramente por encima de la media. La madre es la que suele hacerse cargo de la enseñanza de los hijos; setenta y ocho por ciento de las madres no trabajan fuera de casa. Los niños que han estudiado en casa suelen conseguir notas más altas en exámenes estándar como el S.A.T. (Scholastic Aptitude Test - la selectividad americana).
Los argumentos que cita a favor de la enseñanza en casa son:
El modelo más común de las familias entrevistadas por Stevens es del padre que trabaja fuera de casa y la madre que se queda en casa y se encarga de la educación de los niños. Esto a veces crea tensiones a causa de la filosofía reinante en nuestra sociedad de que la mujer debe trabajar fuera de casa para realizarse. Sin embargo, muchas madres, (y algún padre que otro) se están dando cuenta de que quedarse en casa para llevar a cabo una labor educativa, que requiere una enorme dosis de creatividad, no es lo mismo que quedarse en casa para pasar la aspiradora.
Stevens observa que hay básicamente dos tipos de asociación: (1) las asociaciones seculares donde se reúnen familias de todo tipo de ideología y religión y (2) las asociaciones cristianas que suelen ser integradas por protestantes conservadores. Las asociaciones seculares tienen una organización menos jerárquica y más consensual. Las asociaciones cristianas no rehuyen estructuras jerárquicas de organización, son más adeptos buscando financiación y tienen mayor protagonismo en la vida política del país.