AGNES GREY

Brontë, Anne (1820-1849), Agnes Grey, Cátedra, 2000.

DAVID KORNEGAY

"Mary y yo nos criamos en el más estricto recogimiento. Mi madre, que tenía mucho talento, una formación muy completa y muchos deseos de trabajar, se hizo cargo de nuestra educación, con la excepción del latín, que aprendimos de mi padre, así que nunca pusimos pie en un colegio. Como no había un círculo social en nuestra vecindad, nuestro único contacto con el mundo exterior consistía, de vez en cuando, en alguna merienda formal con los principales granjeros y comerciantes de la localidad para demostrar que no éramos tan orgullosos como para no tener trato con los vecinos."

En lugar de ver la televisión, nuestra familia tiene la sana costumbre en casa de leer en voz alta un capítulo de un libro todos los días en la sobremesa. Esta cita de Agnes Grey nos hizo reír por la forma que coincide con la imagen mental que suele formar la gente al escuchar por primera vez que nuestras hijas estudian en casa. La novela Agnes Grey es en parte autobiográfica, puesto que las hermanas Brontë, hijas del pastor anglicano del pueblo de Haworth en Inglaterra y que vivieron al principio del siglo diecinueve, fueron educadas mayormente en casa. La próxima vez que alguien te acuse de estar privando a tu hijo de una educación digna por el hecho de no mandarlo al colegio, recomiéndale la lectura de alguna de las novelas de las hermanas Brontë: (Charlotte: Jane Eyre, Shirly, Villette, El Profesor; Emily: Cumbres borrascosas; Anne: Agnes Grey, La inquilina de Wildfell Hall). A pesar de que dos de las hermanas murieron antes de cumplir los treinta años, la fama de las Brontë sigue creciendo mundialmente casi dos siglos después por la perfección descriptiva y psicológica de sus obras.

La protagonista de Agnes Grey, igual que su autora, ejerció de institutriz en dos casas distintas. Los padres de sus pupilos establecen para la institutriz un nivel de exigencia casi inalcanzable a la vez que minan la autoridad de ella. Esto nos parece muy actual a los que trabajamos en la enseñanza: "Hay pocas situaciones más agobiantes que una en que, a pesar de tus grandes deseos de éxito y tus grandes esfuerzos de cumplir con el deber, tus labores son confundidas y negadas por los que están bajo tu cargo e injustamente censuradas y juzgadas por tus superiores."

Las novelas de las hermanas Brontë dan testimonio de la eficacia de una enseñanza doméstica - después de leer unas obras tan bien escritas, es muy difícil criticar el tipo de formación que recibieron las hermanas. La historia de Agnes Grey en particular contrasta los resultados de un hogar donde los padres se comprometen personalmente con la enseñanza de sus hijos con los resultados de otra familia donde los padres no quieren aceptar ninguna responsabilidad en la educación de sus hijos.